martes, 30 de noviembre de 2010

INVOLUNTARIAMENTE VIVIR CON VIOLENCIA… VOLUNTARIAMENTE SIN ELLA*

He de contarles, queridos lectores, mi experiencia en cuanto a la violencia… y con ésto no me estoy refiriendo a que yo he sido o soy violento, o que me han violentado; de ninguna manera, sino que he vivido de cerca esta brutalidad, ya que amigos y amigas mías, así como mucha de la gente que he visto al andar por las calles de esta Ciudad al caminar van siendo agredidas por sus acompañantes; o en los supermercados, parques o cualquier lugar público se ven a mujeres o niños con arañones o moretones que, en verdad, da coraje mirar (aunque esas personas no sean de tu familia, ni amigos y mucho menos conocidos). Y así fue como surgió el inicio de la necesidad que he tenido por conocer lo que es la violencia, cuantos tipos de violencia existen, las leyes creadas para erradicar ésto y las instituciones que protegen a las víctimas de violencia; y así poder hacer conciencia entre las personas para cortar de tajo con estas actitudes no civilizadas.
Pues bien, recuerdo perfectamente que en las instalaciones del Congreso del Estado había una convocatoria para un concurso de oratoria organizado por una Asociación Civil, el cual me interesó (pues yo soy orador), y entre los temas que marcaba dicho documento para discursarlos estaba el de la violencia hacia las mujeres, lo cual me pareció magnífico, debido a que era una oportunidad para poder dar mi parecer ante actos de tal índole y suprimir de manera oral la violencia, como alguna vez Hidalgo suprimió la esclavitud; es debido comentar que yo no era el único orador que abordaba este tema, pero si era el más chico, pues contaba con apenas trece años de edad… y por supuesto, se podría pensar que para esa edad tan mínima era un inexperto en el tema, pero en realidad era el mejor instruido sobre la violencia y gracias a este concurso he sido invitado para hablar en diversos Foros y Congresos organizados por el Instituto Poblano de las Mujeres abarcando este tema de preocupación pública, así como también he impartido conferencias en la Preparatoria “Lic. Benito Juárez García” de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla en el marco de Escuela para Padres. También he escrito algunos ensayos que tratan sobre este tema. Cuando he hablado en estos eventos y escribiendo sobre este tema, he contribuido para prevenir y superar actos de violencia, asi como he fortalecido verdaderamente la equidad de género, y ésto es de mi conocimiento, dado que la gente que ha asistido a los foros o que ha leído algún ensayo mío, me lo ha hecho saber.
Soy joven, lo sé, apenas cuento con dieciocho años de edad… pero para preocuparse por el bien común y poner un granito de arena para erradicar la violencia deberíamos hacerlo todos desde que se es pequeño y aprendiendo desde la casa y la escuela a aplicar el respeto…
Hay que dejar claro que seguramente muchos creen que para hablar de este tema hay que vivirlo en carne propia, pasando vejaciones, pero no es así, simplemente debemos interesarnos por nuestros semejantes y querer adentrarnos en el tema, a veces con el apoyo de especialistas.
La violencia, ya sea sexual, física, psico-emocional, verbal, económica o simbólica; llevada a cabo contra mujeres, niños u hombres nos hace podrirnos como sociedad…
Espero que mi experiencia enseñe a la gente, no importando el extracto social, la edad, profesión o el género, a evitar la violencia en su vida, haciendo de esta manera un Municipio, Estado, Nación y Planeta mejores, donde todos podamos vivir como una verdadera comunidad evolucionada, equitativa y pacífica, o ¿acaso no es ésto lo que queremos lograr…?

* Relato Ganador del Concurso Estatal de Relato "Vivir sin violencia"

jueves, 11 de noviembre de 2010

LA DESTRUCCION DE LOS HUMANOS HACIA LOS HUAMANOS…*

Durante el paso lento de nuestra historia, los humanos hemos creado toda clase de artefactos, desde los más sencillos hasta llegar a aquellos donde su complejidad es impactante, avasallante. Desde los antiguos nómadas hasta la fecha, los humanos hemos buscado la forma de facilitarnos la existencia con diversas maquinas (simples y compuestas). La historia ha sido testigo de grandes civilizaciones, en todos los continentes, que inventaron y descubrieron grandes cosas; entre estas culturas podemos mencionar a la china, la griega, la egipcia, la maya, entre muchas otras. También la historia fue testigo de la Primera, Segunda y, actualmente, la Tercera Revolución Industrial. Grandes inventos han enmarcado estas etapas históricas, como son la Máquina de vapor, el Ferrocarril, el automóvil, la electricidad y todo ésto fue creado con el fin de disminuir y hasta desaparecer el trabajo que ejerce el hombre.
Nos creemos la especie más civilizada del planeta, sino es que del universo; pensamos que por fin hemos salido del oscurantismo y tenemos la plena convicción de que estamos en el momento cumbre de las ideas, de la ciencia, de la evolución, del progreso.
Los seres humanos nos queremos enriquecer vilmente extrayendo petróleo, gas, carbón mineral y todas esas formas de carbono oculto en la profundidad de La Tierra y que nosotros sacamos a la superficie para “facilitar nuestras vidas”, no importando el precio que las plantas, los animales, nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos y hasta nosotros mismos paguemos. Y todo esto lo hacemos con la mejor herramienta pero al mismo tiempo la peor arma que se nos fue entregada y que lleva por nombre inteligencia.
En los últimos años se ha venido informando en los noticieros, los programas de televisión, las revistas, los periódicos, los libros y uno que otro documental, sobre el efecto llamado “Calentamiento Global”, que sin duda es causa de nosotros, los hombres.
Vemos imágenes de destrucción, suelos erosionados, animales extinguidos y en peligro de extinción, días que son tan ardientes como el mismo fuego en invierno, noches heladas en primavera, lluvias torrenciales que desbordan ríos y arrastran todo a su paso, falta de alimento, tala de árboles sin mesura, hacemos construcciones en zonas que podrían seguir siendo “pulmones” para nuestra región y sabemos del gran hoyo que tiene la Capa de Ozono en su parte correspondiente a la Antártida y que cada minuto es más grande; cada día es más factible que las personas padezcamos cáncer de piel por la exposición a los rayos ultravioleta emitidos por el “astro Rey”; los climas se están haciendo cada vez más extremos. ¿Estos actos verdaderamente son de seres evolucionados? ¿Acaso queremos dejarles a nuestros hijos y nietos un mundo así…?
Debemos de parar esto, el Calentamiento Global cada día es más evidente, no nos podemos engañar, si seguimos así, en unos cuantos años este planeta va dejar de existir junto con todititos su “evolucionados”, “civilizados” e “ilustres” habitantes humanos.
Debemos hacer conciencia de lo que está sucediendo, todas las personas debemos unirnos para exigir el respeto de nuestro mundo, ya que esto es, en verdad, una genuina demostración de respeto de nosotros mismo hacia nosotros mismos. Los poderes legislativos de los países en vías de desarrollo deben implementar leyes más seberas que sancionen la emisión de gases al ambiente, quizá eliminar a las empresas que llevan a cabo acto tan deleznable, obviamente indemnizándolos, debemos utilizar diesel en vez de gasolina. También se deben crear programas gubernamentales ecológicos de acceso público.
Festejo con fervor el que en muchos países de “primer mundo” hayan eliminado los aerosoles y que estén metiendo los biocombustibles. Es de felicitar a las empresas que han desarrollado bolsas ecológicas y biodegradables.
Nuestro planeta es nuestra casa y si en realidad queremos lograr ser una especie civilizada y evolucionada debemos cuidarlo. Tomemos en cuenta que esta responsabilidad no solo es de los gobernantes y dirigentes, sino de todos; pues todos pertenecemos a este achatado mundo. La reflexión y el cambio está en nosotros, porque como dijo el magnánimo Gandhi: “sé el cambio que quieres ver en el mundo…”

*Ensayo ganador de la Beca “Innovation for humanity” para participar en el Festival Internacional de Mentes Brillantes “La Ciudad de las Ideas”